Be water, my friend

Que nos complicamos la vida más de lo necesario es un hecho. Que le damos mil vueltas a la mayoría de las cosas, también. Y que este comportamiento lo aplicamos en numerosas ocasiones a nuestro negocio, por supuesto.

Este artículo no va de psicología ni de nada esotérico. Se basa en estudios antropológicos y sociales más que comprobados y, si aplicas la información que aquí leas a tu negocio, tal vez ganes (y ahorres) miles de euros.

Ahí vamos.

Las necesidades humanas

Nuestro cerebro es un universo aún por explorar. Su potencial es extraordinario. Jamás ninguna máquina será capaz de dar sentido conjunto a emociones y sentimientos, memoria, experiencia y conocimiento. Porque, además, millones de años de historia nos preceden. El ser humano es un animal avanzado, pero la estructura de su cerebro es similar a la de los primates de hace siglos. Y aquí está la clave.

Más del 95% de nuestras decisiones vienen determinadas por el subconsciente. En este duermen aquellos aprendizajes obtenidos en nuestra edad más temprana, así como las reminiscencias de nuestros ancestros. ¿Acaso no reaccionamos diferente para proteger a un ser querido? ¿No salta un instinto animal en las madres al cuidar de sus crías, o en los padres por proteger a su familia? Este comportamiento es absolutamente natural y proviene de nuestro ADN. Por tanto, en la mayoría de los casos, las decisiones tomadas por tu razón son falsas: tu parte inconsciente, la que no controlas, había elegido por ti hace segundos. O años. 😊

Placer y dolor

A la hora de tomar un camino, las personas calibran. Normalmente, acudirán a aquellas opciones que les proporcionen mayor placer o bien que les eviten dolor.

En caso de tener que decidir entre ambas (imagina una inversión, donde puedes ganar pero también perder), la mayor parte de las personas eligen las que le eviten dolor. Esto es así nuevamente debido a que nuestro cerebro está programado para protegernos, advirtiéndonos de posibles peligros. Hola de nuevo, cerebro reptiliano: o corrías ante la llegada del mamut, o eras hombre muerto.

Y ahora, tu negocio

Llegados a este punto te preguntarás que qué tiene que ver esto con tu negocio. Muy fácil: SIMPLIFICA.

Si en tu negocio logras satisfacer necesidades básicas de las personas, tendrás mucho ganado. Las necesidades básicas están relacionadas con:

  • Sentirse mejor.
  • Tener libertad.
  • Tener tiempo libre.
  • Ganar más dinero.
  • Sentirse reconocido.
  • Sentirse realizado.

Y la toma de decisiones gira en torno a ellas. No hay más. Si encuentras un modelo de negocio donde satisfagas alguna de ellas, o varias, y a cuanta más gente posible, tendrás el éxito asegurado.

Así, ¿te has preguntado alguna vez qué hay detrás de ciertos comportamientos aparentemente irracionales relacionados con la hostelería? Se vienen a la cabeza ejemplos como pagar un dineral por un menú degustación, o llenar un bar y dejar vacío el de justo enfrente. Obviando otras variables, como el marketing, si lo analizas encontrarás que detrás de ellos está la satisfacción de alguna o varias necesidades básicas. El por qué lo hacen les aporta algo.

Para finalizar

Habla mucho con tus clientes. Pregunta qué mejorarían de tus tapas o de tu local. Sé humilde y olvida inventar la rueda. Ofréceles lo que piden, sin más. Hazles sentir bien. Busca opciones que cubran más de una necesidad básica de las descritas arriba y llenarás tu local. Y tu caja.

Be water, my friend.

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